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Las dos colas, o el filósofo ecléctico

Las dos colas, o el filósofo ecléctico Cuenta la leyenda que en el populoso mercado de una antigua ciudad se paseaba todas las mañanas un filósofo ecléctico, célebre observador de la Naturaleza, a quien muchos se acercaban para exponerle los más peregrinos conflictos y dudas.
Cierta vez que un Perro daba vueltas sobre sí mismo mordiéndose la cola ante la risa de los niños que lo rodeaban, varios preocupados mercaderes preguntaron al filósofo a qué podía obedecer todo aquel movimiento, y que si no sería algún funesto presagio.
El filósofo les explicó que al morderse la cola el Perro trataba tan sólo de quitarse las pulgas.
Con esto, la curiosidad general quedó satisfecha y la gente se retiró tranquila.
En otra ocasión, un domador de Serpientes exhibía varias en un canasto, entre las cuales una se mordía la cola, lo que provocaba la seriedad de los niños y las risas de los adultos.
Cuando los niños preguntaron al filósofo a qué podía deberse aquello, él les respondió que la Serpiente que se muerde la cola representa el Infinito y el Eterno Retorno de personas, hechos y cosas, y que esto quieren decir las Serpientes cuando se muerden la cola.
También en esta oportunidad la gente se retiró satisfecha e igualmente tranquila.


De La Oveja negra y demás fábulas
Augusto Monterroso
, que nació un día como hoy en 1921, en Tegucigalpa.
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2 comentarios

Sergio -

La concreción en literatura es una virtud que soslaya el interés material, y por lo tanto susceptible de desaparición. Desde ese prisma se escriben hoy innumerables novelas apenas justificadas por una o dos frases, y cuyo argumento podría desarrollarse en tres páginas.

Zahorí -

Un placer recordar a Monterroso. Muy recomendable, y además no hay excusas para no leerlo: cualquiera de sus libros se lee en un rato. Ojalá algunos escritores farragosos hubieran tomado ejemplo de su brevedad.